sábado, 10 de mayo de 2014

La tarde de los poetas

 Por: José Daniel Bustos

Después de caminar una  hora  por las instalaciones del centro cultural Comfandi, conociendo cada sala, cada escalón, cada rincón, nos encontramos en el primer piso donde se exibian fotografías, pinturas, y dibujos que al parecer habían sido creados por niños. Habíamos acordado encontrarnos en la comiteca del quinto piso a las tres de la tarde, pero cada uno se resignó, nadie asistiría al lugar pactado en la hora pactada. Pero no fue así.

Subimos en el ascensor hasta el quinto piso, donde un joven escritor conocido por todos y leído por pococs nos leyó uno de sus cuentos. Aquel fue un momento magico. Pocos minutos después el lugar cerraba, debímos huir. ¿A dónde? Eso lo decidimos después de comer maní, galletas y pastel. ¿Algún sitio cercano que llamara la atención de un par de jovenes poetas? Por supuesto, muchos. El bulevard que corre junto al rio, el mismo rio, el parque de las palomas. Cualquier lugar merece la atención de un poeta, y es la labor de un poeta atender al llamado. Al final nos decidímos por san antonio. Un lugar que ha sido mucho mas que un simple lugar, un confidente, el lugar donde coleccionamos recuerdos.

Mientras la tarde se extendía sobre el cielo leímos poemas de  Jattin, Sonia solarte orejuela, y un par de poetas mas. Leímos para desconocidos agradeciendoles y aclarandoles que no pediríamos dinero a cambio del poema. Leimos para ancianos, extranjeros solitarios, almas enamorada, le leimos al viento.Incluso le leimosa un viejo auto movil.

Hubo tiempo para escribirle a la luna y al lugar. Hubo tiempo tambien para bailar y debatir, cantar y saltar. Antes de que nos despidieramos y cada uno huyera en esos tiburones azules que se escurren por las calles de Cali.


Caminando entre viejas calles
de tonos grises verdes y azules
esperando por fin tu encuentro
para conocerte de nuevo
por primera vez.
Daniel

 

martes, 6 de mayo de 2014

Anonimo



A quién escribe sin pretender, quién quiere mas no puede y siente sin arriesgar, a usted que sin razón aparente me quiere. Quiero que sepa que en su mirada y en su cariño solo encuentro sinceridad, algo que en mi difícilmente encontrara, quiero que tenga presente que soy como las rosas y no pretendo alejarlo pero si se acerca demasiado podría ser lastimado, que se entere de que siento envidia de usted, por la forma en que siente, y no quisiera ser quien se encargue de dormir esa parte suya. Quiero con usted continuar, y lo quiero apreciar sin restricciones, quiero querer sin limitaciones, sin reclamos, simplemente disfrutando, de usted y de mí, en libertad, en libertad de salir, de caminar, de correr de saltar, en libertad de querer y apreciar, al ritmo que dé el corazón y la situación, queriendo y sintiendo, sin necesitar, ayudando y apoyando .

sábado, 3 de mayo de 2014

Conflicto

Por: José Daniel Bustos

He tosido y he fumado
He descubierto mil maneras de vivir
Muchas de ellas inaceptables
Irreverentes al punto de la inmoralidad.

He vivido y he soñado
He caminado sin parar
Dando vueltas a este cuadrado planeta
He llegado a conocer muy bien cada una de sus cuatro esquinas.

Me he sambullido en las aguas del descierto
Y su misma sal ha saciado mi sed
Mientras dos sirenas volaban sobre mi
Como espantadas aves buscando el calor del invierno.

En el cielo o el infierno.
¿Que mas da?
No soy conciente de mis culpas.

Grandes ojos que te observan, que me observan
Con una mirada violente
Como un faro celestial
A punto de estallar en mil pedazos.

He fingido y he bebido
He crucificado mis pecados ya
He roto mis deseos junto al ocaso
Mientras lloraba a la orilla del mar.

Y solo entonces descubrí que nada importa.