jueves, 27 de octubre de 2016
jueves, 6 de agosto de 2015
jueves, 14 de mayo de 2015
viernes, 17 de octubre de 2014
Triping around a cheap hotel room
We spent
the night getting high in a cheap hotel room,
watching the skies and the city lights as they
turn into heaven,
as we turn into young angels.
Making
money, earning coins in a red, white and blue old machine.
David told
me not to jump.
But,
darling, you are the one who pushed me
into this
decadent life.
You teached
me how to die while living.
You teached
how to live without you.
We are on
the edge of terrace.
Almost
stumbling, everything’s crumbling.
Two
shooting stars cross the night. And I think of you.
Michael
touches my hips and I whisper.
Make a
blowjob
Wet lips
wet t-shirt wet heaven.
|keep thinking
of you
Thinking of
that morning
When you
told me
José Daniel Bustos.
sábado, 10 de mayo de 2014
La tarde de los poetas
Por: José Daniel Bustos
Después de caminar una hora por las instalaciones del centro cultural Comfandi, conociendo cada sala, cada escalón, cada rincón, nos encontramos en el primer piso donde se exibian fotografías, pinturas, y dibujos que al parecer habían sido creados por niños. Habíamos acordado encontrarnos en la comiteca del quinto piso a las tres de la tarde, pero cada uno se resignó, nadie asistiría al lugar pactado en la hora pactada. Pero no fue así.
Subimos en el ascensor hasta el quinto piso, donde un joven escritor conocido por todos y leído por pococs nos leyó uno de sus cuentos. Aquel fue un momento magico. Pocos minutos después el lugar cerraba, debímos huir. ¿A dónde? Eso lo decidimos después de comer maní, galletas y pastel. ¿Algún sitio cercano que llamara la atención de un par de jovenes poetas? Por supuesto, muchos. El bulevard que corre junto al rio, el mismo rio, el parque de las palomas. Cualquier lugar merece la atención de un poeta, y es la labor de un poeta atender al llamado. Al final nos decidímos por san antonio. Un lugar que ha sido mucho mas que un simple lugar, un confidente, el lugar donde coleccionamos recuerdos.
Mientras la tarde se extendía sobre el cielo leímos poemas de Jattin, Sonia solarte orejuela, y un par de poetas mas. Leímos para desconocidos agradeciendoles y aclarandoles que no pediríamos dinero a cambio del poema. Leimos para ancianos, extranjeros solitarios, almas enamorada, le leimos al viento.Incluso le leimosa un viejo auto movil.
Hubo tiempo para escribirle a la luna y al lugar. Hubo tiempo tambien para bailar y debatir, cantar y saltar. Antes de que nos despidieramos y cada uno huyera en esos tiburones azules que se escurren por las calles de Cali.
Caminando entre viejas calles
de tonos grises verdes y azules
esperando por fin tu encuentro
para conocerte de nuevo
por primera vez.
Daniel
martes, 6 de mayo de 2014
Anonimo
A quién escribe sin pretender, quién quiere mas no puede y siente sin arriesgar, a usted que sin razón aparente me quiere. Quiero que sepa que en su mirada y en su cariño solo encuentro sinceridad, algo que en mi difícilmente encontrara, quiero que tenga presente que soy como las rosas y no pretendo alejarlo pero si se acerca demasiado podría ser lastimado, que se entere de que siento envidia de usted, por la forma en que siente, y no quisiera ser quien se encargue de dormir esa parte suya. Quiero con usted continuar, y lo quiero apreciar sin restricciones, quiero querer sin limitaciones, sin reclamos, simplemente disfrutando, de usted y de mí, en libertad, en libertad de salir, de caminar, de correr de saltar, en libertad de querer y apreciar, al ritmo que dé el corazón y la situación, queriendo y sintiendo, sin necesitar, ayudando y apoyando .
sábado, 3 de mayo de 2014
Conflicto
Por: José Daniel Bustos
He tosido y he fumado
He descubierto mil maneras de vivir
Muchas de ellas inaceptables
Irreverentes al punto de la inmoralidad.
He vivido y he soñado
He caminado sin parar
Dando vueltas a este cuadrado planeta
He llegado a conocer muy bien cada una de sus cuatro esquinas.
Me he sambullido en las aguas del descierto
Y su misma sal ha saciado mi sed
Mientras dos sirenas volaban sobre mi
Como espantadas aves buscando el calor del invierno.
En el cielo o el infierno.
¿Que mas da?
No soy conciente de mis culpas.
Grandes ojos que te observan, que me observan
Con una mirada violente
Como un faro celestial
A punto de estallar en mil pedazos.
He fingido y he bebido
He crucificado mis pecados ya
He roto mis deseos junto al ocaso
Mientras lloraba a la orilla del mar.
Y solo entonces descubrí que nada importa.
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